lunes, 20 de septiembre de 2010

Gallo o Infame?

Seguimos con los juegos. Les propongo esta vez uno más corto y menos tematico. La idea es seguir divirtiendose y compartiendo con la escritura y la lectura.

La nota es asi. Coji un libro, Los detectives salvajes de Roberto Bolaño, si no lo han leido todavia consiganlo que esta muy bueno. Bueno, coji el libro y saque al azar saque 15 palabras. Bueno fue un azar un poco controlado porque cuando mi dedo caía en un verbo o en un él, mio, o cosa por el estilo, volvia a girar las páginas y a lanzar el dedo.

De las 15 palabras se pueden elegir 10 y escribir algo (parrafo, frase, poema para los osados,...que se yo ahi cada uno mire). La idea es ver como cada uno usa la palabra en que se transforman y quien une tal con tal, ver quien prefiere gallo a infame??

¿que les parece? Opinaran o propongan nuevos juegos! Vamos, que no decaiga la escritura!

Esta es la lista de palabras:



Gallos

Licencia

Infame

Ulises

Padre

Peligrosa

Respuesta

Instante

Hermanos

Momento

Llegar

Locura

Entrevista

Universidad

Colaboradora

6 comentarios:

El Joaquin dijo...

Carla:

"En ese momento de inciertas decisiones, la colabradora del doctor se me acercó.
Con una respuesta tímida le hice saber que nadie sabía lo que pasaba, ni mis hermanos!
Era una locura pensar que podía seguir mitiéndoles! ¿A qué le tenía miedo?
En ese instante, mi padre salió del consultorio, su mirada penetró en mis ojos, él sabía que había gallo tapado!
Todos pensaban que Ulises era el infame, lo que les iba a sorprender al llegar a la universidad era que,
durante la entrevista, surgieron peligrosas conclusiones. La que se llevaba la licencia en vez de la decencia era... yo!

El Joaquin dijo...

Andrea:

Ulises, el infame

Salió de su locura
buscando una respuesta,
Ulises la infame oruga,
sin medias ni camiseta.

Esta es la historia de Ulises,
Quien quería ser mariposa.
Dejar hermanos, perseguir sueños,
que aspiración más peligrosa!

Y rezando un Padre Nuestro
hacia la guadúa se dirigió.
Grandes son los sueños de la oruga
pero corta su visión.

Ay! infame anhelante!
Que en un descuido, en un instante,
te dejaste robar tus sueños
al llegar gallos y cuervos.

El Joaquin dijo...

David:

Un momento!
¿Qué estaba pensando?
¿Quién estaba pensando?
¿Acaso hay alguien aquí que tiene las respuestas?

¡Un momento!
Tendré que seguir con cuidado.
Peligrosa es esta carrera y aún no sé a dónde quiero llegar.

¡Un momento por favor que mi realidad supera a este instante!

¡Un momento!
¿Qué estaba pensando?

Aún recuerdo esa entrevista.
La boca cerrada mientras mi padre y el director de tan prestigiada universidad decidían mi futuro.
Todo esto es culpa suya... ¡Infames!
Fueron ustedes los que me embarcaron y obligaron a navegar estos mares,
sin saber que Ulises no es capaz de derrotar a su propio cíclope.
Si pudieran tan sólo vivir un segundo en mi locura...

¡Un momento!
¿Qué estaba pensando?
¿Dónde estoy?
¡Infames!

El Joaquin dijo...

Emilio:

Padre nuestro que estás sólo en momentos
Más que en instantes sea tu nombre
Venganos tu reino, responde por su peligrosidad
Tanto en la tierra como en la universidad
Danos hoy locura, y cada día
Y colabora con nuestras ofensas
Así como nosotros colaboramos a ofender
No nos dejes caer en prisión
Queremos llegar al mal
Amen.

Jose dijo...

Una vez oí hablar de una banda de gallos. Todos ellos eran hermanos. Su padre se llamaba Ulises y era un infame. Dice la historia que los gallos recorrían el centro de Quito en busca una bruja que les diera la respuesta al porque todos los días a las 5am un instinto incontrolable los hacia cacarear. Sin tener respuesta se volvieron locos y su locura los hizo padecer los peores momentos. Ya cuando todos los hermanos habían muerto y solo quedaba uno de ellos, este último reflexionó sobre la melancolía de vivir en este mundo y de morir sin llegar a obtener respuestas. Se dio cuenta en aquel instante que la peligrosa búsqueda de la verdad se volvió un vicio mortal.

El Joaquin dijo...

Todo sucedio en un instante, la entrevista con el profesor, el grito, el forcejeo, la lámpara rota y el salto. No supo en que momento se decidió por saltar, cuando abrio los ojos ya se encontraba rodeada de pedasitos de vidrio y con un dolor insoportable en el tobillo. Todo esto es una locura pensó ¿como podian tildarla de colaboradora? Siempre actuó por el interés del grupo. Para ella, Fernando, Alejandra, Corso eran como sus hermanos. La escena que venia de vivir no cabia en su cabeza. Sentia ya sus lágrimas aglutinarse en sus mejillas, pero sin embargo no se arrepentia, su respuesta habia sido sincera y apuntaba hacia al bien de todos, de eso sí que podía estar segura. Su corazón latia a mil, pero no era el miedo de ser alcanzada por Corso, que por las escaleras habia alcanzado rapidamente el patio central de la Universidad. Tampoco era la carrera desenfrenada a la que se sometia por salvar su vida. Su corazón latia de rabia, de odio por Ulises. Odio por ese infame al que amo hasta hace solo unos minutos. Parecia que el corazón se le queria escapar por la boca y comprendio que no valia la pena, un sentimiento como el odio no era suficiente para seguir. Se seco las lagrimas y se dejo alcanzar por Corso.